ALTERACIONES EN EL COMPORTAMIENTO INFANTIL

Muchas veces no comprendemos por qué cambia el comportamiento de los niños, qué les puede afectar tanto, pero para ellos en ocasiones resulta difícil ir adaptándose a las distintas etapas de la vida. Deben afrontar situaciones como el comienzo de la escolarización, en que se ven obligados a compartirlo todo ; o el nacimiento de un nuevo hermano que va a “competir” por el cariño de los padres, por poner dos ejemplos. Esto les provoca un estado de estrés, de ansiedad, que no siempre saben cómo expresar o cómo superar. Algunos niños se vuelven agresivos e irritables. Otros se convierten en tímidos e inseguros. A otros la ansiedad les hace padecer insomnio, pesadillas o, incluso, volver a orinarse en la cama cuando ya no lo hacían. A veces, estas etapas de “desequilibrio” las superan con la ayuda de sus padres, pero otras veces no es suficiente solamente con ésto, y debemos recurrir a soluciones de otro tipo. Una alternativa a tener en consideración es la HOMEOPATÍA. Esta terapia, aún no muy difundida en nuestro país, nos resulta de gran utilidad  para este tipo de trastornos infantiles. Recordemos que con la homeopatía podemos tratar a todo el mundo, desde la lactancia a la vejez, sin miedo, ya que no causa dependencia ni ningún otro trastorno secundario. Utilizamos pequeñas cantidades de sustancias naturales, carentes de toxicidad, con las que regulamos el organismo ; en este caso, el sistema nervioso.​

Los padres suelen dudar, ser reacios a tratar los trastornos nerviosos de sus hijos porque los medicamentos clásicos utilizados para este fin provocan, como mal menor, somnolencia y dependencia. Sin embargo, los tratamientos homeopáticos pueden seguirse con la certeza  de que carecen de estos problemas, de que no causamos ningún daño en el niño ; sólo les damos el  estímulo necesario para ayudarles a superar mejor los problemas que les van surgiendo en el camino hacia la edad adulta.