En los últimos años está aumentando de forma considerable la utilización de la homeopatía o medicina homeopática, aunque sigue siendo una desconocida para gran parte de la población.
La palabra homeopatía tiene su origen en el griego "homoios" que significa semejante y "pathos" que quiere decir enfermedad. El fundamento radica en tratar enfermedades aplicando, a dosis mínimas o infinitesimales, las mismas sustancias que en dosis elevadas producirían en un individuo sano síntomas iguales a los que queremos combatir.


 

Son tres las leyes fundamentales en las que se basa el desarrollo de la medicina homeopática:



1- Ley de la similitud. Para conseguir la curación es preciso administrar aquella sustancia que, en caso de encontrarse sano y administrarla a dosis elevadas, le produciría la misma enfermedad.


2-Ley del remedio infinitesimal. La sustancia administrada ha de estar diluida espectacularmente, de tal manera que su acción no pueda ser tóxica. Por ello la homeopatía carece de efectos secundarios y puede emplearse en cualquier persona, incluyendo bebés y embarazadas.


3-Ley de la individualización. Se basa en la premisa de que no existen enfermedades si no enfermos y, por lo tanto, cada enfermedad afectará de manera diferente a cada persona. El tratamiento debe ser individual ya que la enfermedad se expresa de forma diferente según la forma de reaccionar, la constitución física y el temperamento del individuo.


En la actualidad existen más de 3000 sustancias homeopáticas, provenientes de los reinos animal, vegetal y mineral. Tras diferentes procesos de transformación las sustancias se presentan en forma de gránulos de lactosa y sacarosa, pastillas, gotas y jarabes.
En principio la homeopatía defiende su capacidad de curar cualquier enfermedad salvo las que son tributarias de una intervención quirúrgica o secundarias a malformaciones anatómicas.
Los medicamentos homeopáticos carecen de efectos secundarios y contraindicaciones, por lo que pueden tomarlos niños, embarazadas, ancianos...
Las enfermedades como SIDA o cáncer no se curan con homeopatía aunque sí se mejora la calidad de vida de estos pacientes.
Es compatible y por tanto se puede complementar con la medicina clásica.